Durante sus primeras horas de vida tuvimos el placer de conocer a una bella princesa, quien, gracias a su joven madre, Jazmín, nos pudo compartir su felicidad por videollamada.

El poder estar presente en estos momentos y que seamos partícipes de este encuentro, es un acto de amor sin igual. Es así como Dios nos une a las familias y a cada pequeño ángel que nace, permitiéndonos estar cerca de ellos y poder acompañarlos y ser guías en su desarrollo.